sábado, 28 de julio de 2012


Aprendí que los amores eternos pueden terminar en una noche. Que 
grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos y que los 
desconocidos pueden volverse grandes amigos. Que nunca 
terminamos de conocer a una persona de verdad. Que el amor no 
tiene la fuerza que imaginé. Que todavía no inventaron nada mejor 
que el abrazo de mamá . Que el "nunca más" nunca se cumple y 
que el "para siempre", siempre termina.

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