miércoles, 26 de junio de 2013

:)

Todo suceso tiene un porqué y toda  

adversidad nos enseña una lección. El 

fracaso, sea personal, profesional o incluso 

espiritual, es necesario para la expansión de la 

persona. Nunca lamentes tu pasado. Acéptalo 

como el maestro que es.


(El monje que vendió su ferrari)

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